15.12.2011
En la transición de su histórico lugar como preparador físico del Fútbol de Cremería, el profesor José Luis Perletti es el elegido para analizar la temporada del Fútbol Mayor. Su imagen ha sido relevante en este año, primero al lado de Sergio Chiurchiú, luego acompañando a Sergio Barbieri durante el Apertura, y junto a Ramón Ponce en lo que fue el Clausura y el comienzo de la pretemporada para el Torneo del Interior.
Sin lugar a dudas, el profe es uno de los símbolos del Club. El hincha le demuestra su afecto y él responde con su simpleza y bonhomía. Conocedor como pocos de los secretos que se manejan en un vestuario, se dispone a evaluar el 2011 en lo que es acaso su última nota como miembro de nuestra Institución.
- Cuéntenos cómo ha visto el año en lo deportivo y organizativo.
- Empezamos el año bastante desorganizados. Dimos comienzo a la pretemporada y nos faltaban muchos jugadores que habían sido cedidos a otros clubes para el Torneo del Interior; entonces la parte central del grupo nos estaba faltando.
Después surgió el primer problema grande, que creo fue el que marcó todo el año futbolístico: el hecho de que no continuara Sergio (Chiurchiú), primero porque representaba mucho para el grupo, por su forma de ser, y segundo porque era alguien que conocía mucho la Liga Cañadense... Yo creo que nos hubiera ido bien con él; pero bueno, las cosas por algo pasan: al estar en un Club tan pasional, lo que a veces para algunos no parece tan importante, para el Club sí lo es.
La verdad es que yo no sé si habrán habido cuestiones anteriores y lo que sucedió detonó la situación... repito, yo las desconozco. Todos somos humanos y tenemos nuestro temperamento, y las reacciones después son difíciles de manejar. Creo que fue una decisión equivocada, al igual que la contratación luego de alguien que tenía capacidad para trabajar (Sergio Barbieri), lo cual hay que reconocerlo; pero el hecho de no conocer mucho la Liga, de no conocer mucho a los jugadores, lo pagó bastante caro; y el hecho del cambio de técnico provoca dentro del grupo una inestabilidad.
En la última parte con Ramón (Ponce), las cosas no se iban a poder mejorar al 100% en un campeonato de tan sólo seis fechas; pero tuvimos una jugada en el partido contra Atlético Correa, que si no hubiera ocurrido ese gol en contra podríamos haber estar jugando las finales de la Liga... Es por eso que el último tramo, que fue el de Ramón, es el que menos material brinda para el análisis porque es difícil recuperar todo lo ocurrido en una temporada en tan sólo seis partidos; pero no teníamos margen en un campeonato que estaba muy mal organizado... Ahora creo que le va a ir bien porque es trabajador; conoce a los jugadores desde siempre, desde que hicieron las inferiores hasta la Primera; además de realizar una buena elección de los refuerzos que se puedan traer, se va a potenciar el gran grupo que hay y se van a obtener buenos resultados.
Redondeando, creo que en el plano táctico no se supo cubrir las bajas que tuvo el equipo del año anterior, porque no se pudo reemplazar a los jugadores que se fueron con los que llegaron y hubo además puestos en los que faltaban jugadores. Por ejemplo, se trajo un arquero en reemplazo de Sebastián Lucero, que juega tres partidos y decide irse... y todas esas cosas marcan al grupo y te empieza a salir mal todo.
- A pesar que los resultados de los cotejos no fueron todo lo esperado, ¿cuál creés entonces que fue la mejor parte de la temporada?
- Yo creo que se intentó recuperar el entrenamiento, se intentó darle al equipo más minutos de trabajo, y se hace la búsqueda de variantes para tratar de solucionar lo que había ocurrido en meses anteriores. Aún así, creo que les ha faltado tiempo a los entrenadores, además de que se han encontrado con lesiones en un plantel que era reducido.