12.11.2011
Mucha expectativa para lo que sucedería el sábado a media tarde en el Gigante del Centro. Nueva convocatoria de “La Mona Básquet” para reunir a estos amigos y amantes del básquetbol con ganas de despuntar el vicio. Invitados especialmente fuimos a disfrutar una buena tarde y a hacer una crónica de estos partidos amistosos.
Sin la presencia de su mentor máximo, Federico Aeschlimann, debido a cuestiones laborales (según lo que anticipó en la tarde – noche del viernes), desde las 4 de la tarde comenzó a respirarse básquet.
Con la habitual previa esperando a que lleguen los convocados, Martín Cavo y los hermanos Pilotti hicieron su mejor papel sobre la cancha: pasarle el trapo de piso. En eso, fueron figuras excluyentes.
Minutos luego se conformaron tres equipos, para jugar a diez puntos con rotación. Inició las acciones el quinteto de Edu Seguí, Sacho López, Cartucho Beccacece, Charly García y Pablo Galletti, enfrentando al equipo de Martín Cavo, Pototo, el Flaco Parucci, Balá Campos y el Colo Torres.
Luego de un inicio con baja efectividad en ambos aros, Charly se puso el equipo al hombro y con una bomba tomó ventaja en el tablero. Del otro lado, Balá amenazaba con convertirse en el MVP, robando un par de pelotas y sumando en el aro rival. Sin embargo, el cotejo lo cerró Cartucho, tribuneando como en los viejos tiempos, para meter en cancha al equipo de los Pilotti (Martín y Pablo, junto a Facu Mantovani, Agustín Galeano y el Pata Bini).
Ahí apareció Sacho en pleno esplendor estético, jugando decididamente a otro ritmo… a otro ritmo que su compañero Charly (se comió una deliciosa asistencia de caño…). En el rival, una bomba de tres puntos del menor de los Mantovani a pedido de la prensa y un ganchito de Martín Pilotti al mejor estilo Poroto Fior. Diferencia larga, 2 – 0, y la vuelta del Cavo’s Team. Flojo partido del capitán Martineta, fallando un par de bandejas increíbles (0 de 21). Pablo Galletti sumaba y sumaba merced a un García ahora asistente. Tres partidos adentro.
Para el cuarto match, el ingreso de Fede Barrera (alegó tardanza por una extensa siesta: costó hacerlo reaccionar) en el Pilotti Club puso adelante a este equipo. Pero poco pudieron hacer los hermanitos ante la efectividad desde los 6,75 metros de Beccacece y López. 4 – 0. Inapelable. A otra cosa
El quinto partido fue un duelo tremendo entre Sacho y Cavo. Punto va, punto viene, con un Pablo Bürki (otro que llegó tardísimo, preocupadísimo en lucir una ridícula vincha) que regaló dos asistencias quirúrgicas a Martín, quien evidentemente demostró que lo suyo había sido una ráfaga, o tal vez una equivocación. El mismo Bürki, con una bomba desde Saturno, acortó distancias, pero el 5 – 0 era un hecho.
Sexto match y la misma cantaleta. Ahora el Doctor P era un canto a la impotencia: quejoso, malhumorado, lento en el traslado y lento en sus desplazamientos… en fin, un calco de su fiel amigo Macuá. Poco le importó al equipo rival: López y Seguí le dijeron ídem al rival. 6 – 0.
La séptima fue la vencida. El Flaco Parucci tuvo gol de todas formas, ante un García que lejos estaba de su mejor forma física (esos famosos 10 minutos del arranque). Dos mocosos en la tribuna dejaron caer unas lágrimas ante la emotiva defensa de Colo Torres sobre Sacho. Sobre el cierre, el gimnasio explotó con un doble de Balá cargado de poesía.
Para cerrar la gris tarde del Pilotti Club, la imagen de Potta tirado boca abajo en el círculo central fue la clara muestra de que los hermanos están para la parte dirigencial. Tremendo tanteador 11 – 0, con un Cavo jugando sus mejores segundos de la tarde.
Vuelta a la cancha para Charly y vuelta a la banca para Charly. Derrumbado física y técnicamente, con la dupla de colorados Torres – Pototo letales en la zona, se fue pensando en hacer las compras para el asadito del domingo.
Adentro los de afuera. Fede Barrera volvía a marcar diferencias en el poste bajo y Pablo Bürki marcaba diferencias con sus coquetas botas rojas. Victoria aplastante y cero rotundo para los Pilotti y compañía (llegaron rumores a esta redacción sobre la inminente contratación de Adrián Banana Acosta para el próximo compromiso).
Para el final, relax con la dupla Barrera – López (17 puntos entre los dos), ante un Bürki que tiró 2 de 29. Fin del cotejo. El Gigante del Centro era un hervidero. La gente se apretujaba para despedir del rectángulo de juego al Doctor P, al mejor estilo Demichelis. Balá se había ido un rato antes, pero nadie se había dado cuenta. Martin Cavo yéndose también, sin efectuar declaraciones. Se extrañó a los mellizos Leperini y a Damián Scenna. A la Mona, para nada. Aplausos, medalla y besos para todos.
ESTADÍSTICAS
Los Ángeles de Charly: 6 partidos ganados.
Eduardo Seguí 11, Maximiliano López 37, Rodrigo Beccacece 8, Carlos García 11 puntos y un pulmotor, Pablo Galletti 13.
Cavo’s Team: 5 partidos ganados.
Martín Cavo 11 puntos y 3 de 81 en bandejas, Pototo 8, Flaco Parucci 13, Danilo Campos 6, Emiliano Torres 14, Pablo Bürki 16.
Pilotti Club: mejor ni hablar
Pablo Pilotti 2 puntos y un curso Sprayette para jugar al básquet, Martín Pilotti 4, Facundo Mantovani 10, Agustín Galeano 4, Pata Bini 2, Federico Barrera 19.