+ UNA DÉCADA DE GLORIA II

04.02.2012


novedad

 

    UNA DÉCADA DE GLORIA

    En el año 2011, Sergio Battisti e Iván Moriconi cumplieron 10 años vistiendo la Casaca Rojinegra. Hoy, estos dos jugadores surgidos de la cantera del Club nos cuentan en un mano a mano imperdible sus sensaciones y los momentos vividos en esta década. En esta primera parte, la palabra de Sergio:

 

    - Contanos quién te hizo debutar en Primera...

    - En ese momento de técnico estaba Hugo Marcos Zarich, en el año 2001 en cancha de Defensores de Armstrong cuando jugábamos el Torneo Apertura. 

    - ¿Quiénes eran los referentes del plantel, los que en ese momento los aconsejaban en sus primeros pasos? 

    - Había varios referentes históricos. En ese momento estaba Ramón (Ponce), el Oveja Schuager, el Tom Vicente ya estaba jugando, Iván Moriconi también estaba recién empezando... pero los más referentes que destaco dentro de la cancha son Perico Pérez y Harry Teloni: ellos dos se destacaban en el trato con los pibes. Siempre fue algo más especial: yo con Perico en la cancha me sentía tranquilo jugando, no sólo en el 2001 que recién arrancaba sino más adelante, me sentía muy bien teniéndolo al lado; y con Claudio ni hablar, también por lo que él significa para el Club, es un jugador que se ha mantenido a lo largo de los años en el plantel, siempre tirando para adelante... más allá de sus locuras, es placentero. 

    - ¿A lo largo de estos 10 años, con quién te dio gusto compartir plantel? 

    - A lo largo de estos 10 años hubo muchos planteles y vestuarios compartidos, pero un histórico sería Perico como te dije antes, aunque ya está retirado, Claudio también porque estuvo siempre,... Iván, Chelo Lezcano, Pato Torres, chicos con los que hemos hecho una muy buena amistad... Incluso con jugadores que se han ido y han vuelto como en el caso de Maravilla Sánchez: en el 2009 cuando llegó, se acopló muy bien en el grupo, como si hubiera estado toda la vida en el Club... También Paolo Mora y Javi Mignacco... no me quiero olvidar de nadie, porque además de compartir momentos adentro de la cancha, al formar parte de un grupo se hacen muy buenos amigos, compañeros de grupo que trascienden en amistad. 

    - Ahora que ya sos uno de los referentes del plantel, ¿el trato para con los chicos que recién empiezan es el mismo que tenían aquellos que me nombraste con ustedes, o es diferente? 

    - Uno por ahí no dimensiona que ha crecido. Hay veces que me siento como el pibe de 16 años que recién entra al vestuario, pero creo que ha sido siempre igual... si bien el fútbol cambió a lo largo de los años, con los pibes no hay diferencia en nada, tratamos de que ellos sean partícipes de todo o los hacemos parte, porque sabemos que los necesitamos siempre, que en el momento menos pensado ellos están ahí siempre al pie del cañón, y que cuando les toca la oportunidad de jugar queremos que la sepan aprovechar, porque creo que todos los pibes que están en las inferiores quieren llegar a jugar en la Primera de Cremería. 

    - ¿Qué D.T. te marcó a lo largo de estos años? 

    - Hugo Zarich, desde ya porque fue quien me hizo debutar... Otro gran técnico que tuvimos fue Ricardo Johansen: si bien cuando él llegó yo ya era más grande, me hizo jugar de lateral izquierdo siendo derecho. La diferencia que encuentro con los D.T. es que me tuve que ganar la confianza  tanto de Ricardo como del Indio Chiurchiu, algo normal; pero Hugo me la dio, me tiró a la cancha y me dijo “jugá!”: con lo demás arranqué siempre de atrás. 

    - No es algo malo para el jugador porque lo ayuda a superarse...

    - La perseverancia es algo que se trabaja, y es importante tenerla. En el 2005 tuve un año muy complicado por el tema lesiones, varios desgarros... estuve parado 3 o 4 meses... tiré siempre para recuperarme y ese año terminé jugando. La perseverancia hay que tenerla, ahora hace 2 meses que estoy parado por una lesión en el pie y me estoy volviendo loco, porque me gusta, pero es algo que después tiene sus gratificaciones, siempre te da algo a cambio. 

    - ¿Cuáles fueron los mejores momentos que pasaste dentro del Club? 

    - Más allá de las amistades, alguna broma, alguna risa, el día a día cuando estás rodeado de buena gente, y algún que otro personaje… Me acuerdo cuando estaban Eric Banduine y Zacarías Ocampo: tenerlos a los dos adentro del vestuario y entrenando... no podías estar sin reírte con tipos como ésos... Con Harry (Teloni) no podés estar con pesimismo adentro de la cancha, siempre tira para adelante, se genera un muy buen ambiente... Por otro lado, el salir campeón, los festejos en el pueblo con la gente: es muy gratificante, es el premio al trabajo de todo el año. 

    - ¿Cuál fue el título que más te marcó? 

    - El del 2010... me tocó como te decía antes remarla de atrás, logré jugar de titular, me pude mantener en el puesto y terminé metiendo un gol en la final, que es el único que tengo marcado en la liga en Primera División... Eso fue muy gratificante, fue lo mejor que me pasó desde que estoy jugando en Primera, he soñado estas cosas y cuando me tocó, dije "qué voy a ser figura yo en un partido…" y así, todo se me fue cumpliendo... hoy después del gol en la final contra Sportivo ya estoy hecho… pero siempre uno va por más. 

    - Creo que el jugador, sobre todo cuando también es hincha del Club, piensa como el que está del otro lado. El hincha cuando empieza el campeonato quiere salir campeón. 

    - Tal cual, creo que en la etapa personal, en la laboral, en el estudio, hay un parámetro, un corte. En el futbol también se me dio el desarrollo, la madurez... ya desde hace unos años que me siento mejor: antes sentía que jugaba con presión, es parte del desarrollo de la vida de cada uno o de la personalidad que tenés. Cuando terminaba un entrenamiento o un partido, decía "sí, di todo, me la jugué, pero podría haber dado más..."; y hoy en día, desde el 2007 en adelante que me siento con más confianza, empecé a jugar más relajado... ni hablar si lo tenés a Teloni adentro de la cancha (risas).... Son etapas de crecimiento, todo es consecuente: tener un grupo bueno, tener un técnico bueno, todo suma.