04.02.2012
UNA DÉCADA DE GLORIA
En el año 2011, Sergio Battisti e Iván Moriconi cumplieron 10 años vistiendo la Casaca Rojinegra. Hoy, estos dos jugadores surgidos de la cantera del Club nos cuentan en un mano a mano imperdible sus sensaciones y los momentos vividos en esta década. En esta segunda parte, la palabra de Iván:
- ¿Quién te hizo debutar?
- Hugo Marcos Zarich, en un partido contra América de local que perdimos 5 a 2… entré en el segundo tiempo, habré jugado 15 minutos.
- ¿Qué recuerdos tenés de Zarich? ¿Qué enseñanzas te dejó?
- Una persona muy inteligente… en un principio no me llevaba muy bien con él porque me hacía jugar de carrilero por derecha. Yo empecé jugando de ocho: él quería que yo juegue ahí, y por suerte para mí terminé jugando de delantero. Fue una persona con mucha experiencia, que nos enseñó mucho y que dejó su sello en el Club con todo lo que ganó.
- ¿Cómo era el trato de los más grandes del plantel para con ustedes que recién daban sus primeros pasos?
- Ya de por sí se les tenía mucho respeto, nos aconsejaban mucho... eso es lo bueno de cuando recién empezás y tenés a grandes referentes por encima tuyo: por ahí aprendés que en el correr de la semana, en los entrenamientos, jugaban duro: se hacían sentir para que uno se vaya haciendo.
- ¿Hoy en día sucede lo mismo?
- Pienso que cambió mucho: antes se tenía más respeto, ahora lo hay pero no es como antes. Los chicos van más al frente, algo que es bueno para la competencia, pero antes los más grandes te hacían sentir que estaban por encima tuyo, y que sabían que vos venias de abajo haciendo las cosas bien y le podías sacar el puesto… te lo hacían sentir de manera sana, nunca de mala forma.
- ¿Qué fue lo más lindo que pasaste a lo largo de estos 10 años?
- La comodidad del Club. Cuando uno nace acá, es algo que no tiene comparación… yo pasé por otros dos clubes de la liga y te das cuenta: el trato no es el mismo, las comodidades no son las mismas, desde los elementos para entrenar, en el vestuario y demás, decís “ésta no es mi casa”... pero volviendo a la pregunta, lo más lindo son los campeonatos, los clásicos son lo mejor, es algo que no se puede comparar… y después los goles.
- ¿Cuál fue, por decir de alguna manera, tu gol inolvidable?
- Recuerdo un clásico en cancha de El Porvenir. Una jugada muy linda, triangulamos con el Cabezón Mannini, se la toco al Tom Vicente que me la devuelve y yo defino, no me acuerdo si ganamos 1 a 0 o 2 a 0... Hay otro en nuestra cancha, que la toco con Claudio (Teloni) y meto un zapatazo que la clavo en un ángulo... ése creo que fue el último clásico que jugué... Después, era más chico, estaba jugando la “Oveja” Schuager, la toco con él y la clavo en un ángulo, en un partido contra El Porvenir en donde jugué 15 minutos e hice dos goles.
- ¿Alguna anécdota que te haya quedado grabada?
- Yo recién empezaba y tuvimos que ir por los cuartos de final si mal no recuerdo a la cancha del Kemmis cuando era bravo… ya de por si el túnel estaba hecho por alambrado, tenáas a los hinchas al costado, te escupían… un desastre, entrábamos a la cancha así nada más. Termina el primer tiempo y estábamos ganando 2 a 0, en el vestuario que tenía una puerta de madera que daba a la calle, cuando estábamos en plena charla técnica, se sienten dos golpes, nos tumban esa puerta y entra la hinchada del Kemmis, y con la madera que rompieron se la tiraron a Ramón Ponce en la espalda... quedó con toda la espalda marcada, creímos que se iba a suspender... Ramón quiso seguir jugando, habíamos tenido un susto muy grande pero seguimos jugando y el partido terminó 2 a 2. No es algo lindo para recordar, pero me quedó grabada porque yo era chico, recién empezaba y el susto fue muy grande.
- ¿A lo largo de estos años con quien te dio gusto compartir vestuario?
- De los más grandes, nos llevábamos muy bien con “Pacha” (Ezequiel Pacheco)... Claudio (Teloni) es un fenómeno... La verdad que en lo personal yo siempre me he llevado bien con todos, con Battisti; el “Nacho” Sánchez que es de afuera, una persona extraordinaria; con casi todos... fueron pocos los “mala leche”, pero la verdad que los grupos siempre fueron buenos.